La
enseñanza
es mucho
más que
transmitir
conocimientos,
valores
o ideas.
Es un
puente
entre
almas,
una luz
que se
comparte
y que
permite
que
alguien
descubra
aquello
que, por
sí
mismo,
quizá
nunca
habría
encontrado.
Enseñar
es un
acto
voluntario,
íntimo y
generoso:
una
forma de
guiar,
de
acompañar
y de
abrir
caminos
que
permanecían
ocultos.
En este
rincón
de la
Isla,
quiero
dedicar
un
espacio
especial
a mis
amigos y
a todos
los que
llegáis
hasta
aquí
cada
día.
Ojalá lo
que
encontréis
en estas
palabras
os
inspire,
os
acompañe
y os
regale
un
instante
de
claridad
en medio
del
viaje.
Con
cariño
Marian