En esta isla
donde las palabras
tienen su propia
luz, iré dejando
historias que creo
que os pueden
gustar. Son
fragmentos que nacen
de momentos
cotidianos, pero
también de ese
territorio invisible
donde habitan las
emociones, los
sueños y las ideas
que aparecen como
susurros, igual que
si vinieran de algún
rincón oculto de
Avalon. Cada una
guarda un detalle,
una chispa, un
pequeño hechizo que
me hizo detenerme y
pensar: esto merece
ser contado.
Ojalá, al leerlas,
sintáis que os
acompañan un rato,
que os despiertan
curiosidad o que os
regalan un instante
de calma, como
cuando el viento
mueve las hojas en
un bosque encantado.
Son historias
sencillas, pero
están escritas con
cariño, con la
intención de
compartir algo
bonito, algo que
quizá os haga
sonreír, soñar o
recordar un momento
vuestro.
Gracias por
dedicarles un
ratito. Si alguna os
toca un poquito el
corazón, ya habrá
merecido la pena.
Marian