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La Leyenda de los
Gatos Karey
Dice la leyenda
de las gatas carey que hace mucho, mucho tiempo, antes de que se
levantaran los grandes rascacielos y antes de que el ambiente se
llenara con el humo de las fábricas, cuando todo en la tierra parecía
felicidad y los humanos y los animales vivían en perfecta armonía, el
Sol, maravillado por aquel lugar, se preguntaba cómo sería vivir en la
Tierra. Un día, cuando no pudo aguantar más su curiosidad, el Sol le
pidió a la Luna que lo cubriera durante un tiempo. El trato sería que
la Luna ocuparía el lugar del Sol durante unas horas, para que este
pudiera bajar a la Tierra y descubrir aquel lugar que parecía ser tan
maravilloso.
Como la Luna siempre ha sido tan gentil y amable, no dudó en ayudar a
su amigo, el Sol. Poco a poco fue moviéndose y lentamente fue ocupando
el puesto del Sol. Los que habitaban la Tierra no notaron nada raro,
aún veían un astro brillante en el cielo. Para pasar desapercibido en
aquel lugar, el Sol cambió su forma y se ocultó dentro del cuerpo de
una gata negra. Nadie sabía que el Sol se ocultaba en aquella gata que
se la pasaba corriendo y jugueteando por cada rincón, descubriendo
curiosa ese extraño mundo.
Distraída y sumergida en su diversión, la gatita no notó el paso del
tiempo. Habían transcurrido muchas horas y la Luna cada vez estaba más
cansada. Lentamente se le agotaron las fuerzas y fue abandonando el
lugar del Sol. Cuando aquel lugar quedó libre, el Sol tuvo que apurarse
y abandonar su forma felina. En su angustia por llegar al cielo, el Sol
salió tan precipitado que dejó marcados sobre el pelaje negro de la
gata sus rayos fugaces.
Así, fue el comienzo de una nueva clase de gatitas tricolor. Con el
tiempo, aquella gata negra tuvo varias crías, todas de color carey;
todas brillaban con líneas rojizas, naranjas y doradas como símbolo de
que eran las hijas del Sol. Y así termina la leyenda de las gatas carey…
Ya te contamos la historia de los gatos color carey y su origen, pero
aquel suceso entre el Sol y la Luna va un poco más allá. Según se cree,
aquella gata negra no solo pasó su curioso color carey a sus gatos,
también les pasó nuevos rasgos de su personalidad que igualmente eran
rastros del poderoso Sol. Según la historia, los gatos carey tenían la
sabiduría y el temperamento del Sol. Por esto mismo, se ha dicho que
los gatos color carey tienen propiedades mágicas. Estas gatas tienen el
poder de atraer la buena suerte y las energías positivas.
Particularmente en la cultura celta se creía que las gatitas tricolor
atraen la fortuna. Y, de manera similar, una de las curiosidades de
Japón es que antiguamente los nipones tenían la creencia de que llevar
una gata carey a bordo de las embarcaciones alejaba a los malos
espíritus y los protegía de las tormentas, siendo así una de las
supersticiones marineras más imprescindibles para los nipones. Además
de esto, algo muy bello que se dice de los gatos color carey es que son
muy protegidos y amados por el Sol, pues son un bello recuerdo del día
en que el enorme astro pudo bajar a disfrutar de las maravillas de la
Tierra.
Adaptación Marian
Domingo 23 de
Noviembre del 2025
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