El árbol
de las lagrimas
Dicen los que saben, que las hadas también lloran, aunque no
lo hacen como los humanos. El llanto de las hadas no se pierde en los
pañuelos, ni se evapora en el aire.
Dicen que cuando lloran de alegría, sus lágrimas se
convierten en diminutas cuentas de colores brillantes y que las hadas
hacen con ellas pequeñas joyas: collares, pendientes y colgantes con
los que adornarse y que siempre las llevan puestas para recordar el
motivo feliz que las provocó, pero si su llanto es de dolor, es
distinto su destino.
Dicen que cuando los antiguos espíritus del bosque oyen a
las hadas llorar de pena, desde el mismo corazón de la tierra hacen
brotar un árbol frondoso, azul y luminoso como el cristal y cada
lágrima de hada se transforma en una hoja nueva prendida a sus ramas
que crecen y crecen.
Todas las hadas han vertido muchas lágrimas por los
niños que nunca las conocerán porque cortaron el camino de su vida el
hambre, el frío o el terror. Y saben que el Árbol nunca dejará de
crecer, que nunca cesará la violencia ni la injusticia, pero se
consuelan teniendo un lugar tan especial donde guardar su pena, porque
un árbol crece hacia las alturas y la luz.
Hacia donde la paz siempre es posible.
Marian

Jueves 27 de Marzo del 2025
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