Hola a
todos,
La mayoría
ya me
conocéis,
pero para
quienes aún
no lo hacen,
soy Mª
Ángeles,
aunque casi
todos me
llaman
Marian. Nací
el 16 de
febrero de
1961 en El
Puente de
Sanabria, un
pequeño y
encantador
rincón de la
provincia de
Zamora. Mis
primeros
años los
pasé en
Madrid hasta
los 15, una
etapa en la
que empezó a
forjarse mi
gran pasión:
la
interpretación.
Con apenas
13 o 14 años
di mis
primeros
pasos en
cine y
televisión.
Aquellos
inicios
fueron
llenos de
desafíos,
especialmente
porque mi
padre miraba
con cierto
recelo este
camino
artístico.
Tras volver
a Sanabria,
a los 17
años tomé la
decisión de
trasladarme
a Barcelona,
donde
durante 9
años
desarrollé
mi carrera
en
publicidad,
cine y moda,
y donde
también
formé mi
familia.
Tuve dos
hijos que me
han dado 8
nietos y una
biznieta.
Como toda
vida, la mía
ha tenido
sus
altibajos; a
los nueve
años me
divorcié del
padre de mis
hijos. En
1993, me
trasladé a
Miami Playa,
Tarragona,
donde conocí
a Rubén. De
esa unión
nació David,
el más
pequeño y la
luz de
nuestro
hogar.
Durante 30
años
compartí mi
vida entre
Miami Playa
y Cambrils,
hasta que en
marzo de
2022
decidimos
regresar a
mis raíces,
mudándonos a
Sanabria,
buscando la
tranquilidad
que solo la
naturaleza y
el lugar de
origen
pueden
brindar.
Hablar de
uno mismo no
es tarea
fácil. Me
considero
impulsiva,
cabezota e
impaciente,
pero siempre
sincera y
con el
corazón
abierto. Soy
nerviosa,
soñadora y
compasiva,
consciente
de mis
defectos,
pero también
de mis
fortalezas.
Amo el
diseño
gráfico y
siempre he
soñado con
crear una
página Web
para
compartir
mis
experiencias
y
pensamientos
con
vosotros.
Poco a poco
he ido
aprendiendo
y hoy puedo
decir que
ese sueño se
está
haciendo
realidad en
esta
renovada
Isla de
Avalon, un
espacio
creado con
mucho cariño
para que
podáis
conocerme
mejor y
disfrutar de
cuentos,
leyendas y
relatos que
guardo con
especial
cariño.
He aprendido
a valoraros
por ser
quienes
sois, no por
lo que
tenéis. Las
vivencias me
han enseñado
a quererme,
perdonar y
ser exigente
conmigo
misma.
Disfruto
cada
momento, soy
tolerante y
mantengo una
mirada
positiva y
optimista
ante la
vida. Rubén
y yo hemos
crecido
juntos,
sorteando
problemas y
desencuentros,
pero siempre
sin soltar
nuestras
manos. Él ha
sido mi
amor, mi
compañero y
mi mejor
amigo. Sigo
llena de
ilusiones,
ganas de
vivir, de
sentir, de
compartir y
aprender. Mi
mayor deseo
es ser muy
feliz y
poder
contagiar
esa
felicidad a
quienes me
rodean.
Quiero
aprovechar
para
agradecer a
mis amigos
más
cercanos,
esos que
permanecen a
mi lado pese
al paso del
tiempo y la
distancia.
Gracias,
Rudy, mi
amigo del
alma, y a
ti, Nany,
por
demostrar
que la
verdadera
amistad
supera
cualquier
silencio o
alejamiento.
A Tere,
gracias
guapísima
por estar
siempre.
Rossi y
Peter, mis
hermanitos
de México, y
a Perla,
que, aunque
ya no está
físicamente
con
nosotros, sé
que nos
acompaña
desde el
cielo. Un
beso inmenso
para ti,
querida
Perla.
También doy
las gracias
a Lola,
compañera de
aventuras
por más de
30 años, y a
mis queridas
amigas Ana,
Jana y
Maite,
gracias por
vuestro
apoyo
incondicional
en cada
etapa de mi
vida.
A todos
vosotros,
que estáis
aquí ahora,
a los que ya
partieron y
a los que
vendrán, os
invito a
entrar en la
nueva Isla
de Avalon.
Poneos
vuestra
capa, subid
a la barca y
navegad
hacia este
lugar mágico
donde
podréis
sanar
vuestras
heridas,
renovaros y
llenaros de
energías
para
perseguir
nuevos
sueños.Espero
que esta
pequeña
presentación
os haya
acercado un
poco más a
mí,
permitiéndoos
conocer mi
historia,
personalidad
y la ilusión
con la que
quiero
seguir
compartiendo
esta
aventura
llamada vida
con todos
vosotros.
Con cariño,
Marian
Domingo 10
de Mayo del
2026