La historia de las semillas
Dos semillas estaban juntas en el
suelo primaveral y fértil.
La primera semilla dijo:
“—¡Yo quiero crecer! Quiero hundir mis raíces en la profundidad del
suelo que me sostiene y hacer que mis brotes empujen y rompan la capa
de tierra que me cubre…
Quiero desplegar mis tiernos brotes
como estandartes que anuncien la llegada de la primavera…
¡Quiero sentir el calor del sol sobre
mi rostro y la bendición del rocío de la mañana sobre mis pétalos!”
Y así creció.
La segunda semilla dijo:
“—Tengo miedo. Si envío mis raíces a que se hundan en el suelo, no sé
con qué puedo tropezar en la oscuridad. Si me abro paso a través del
duro suelo puedo dañar mis delicados brotes…
Si dejo que mis capullos se abran,
quizá un caracol intente comérselos… Si abriera mis flores, tal vez
algún chiquillo me arrancará del suelo.
No, es mucho mejor esperar hasta un
momento seguro.”
Y así esperó.
Una gallina que, a comienzos de la primavera, escarbaba el suelo en
busca de comida encontró la semilla que esperaba y sin pérdida de
tiempo se la comió.
MORALEJA: A los que se niegan a arriesgarse y a crecer los devora la
vida.
Sábado 19 de Julio del 2025
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