La niña y las monedas de oro
Esta historia es muy conocida en Córdoba ( Argentina ) existe
una antigua casa del centro de las ciudad que se dice está encantada y
cuenta que en ella hace mucho tiempo vivía una familia acomodada que
tenía una hija pequeña y varias criadas a su servicio.
Una noche mientras la niña dormía escuchó unos ruidos en el
pasillo, abrió lentamente la puerta de su cuarto para mirar el pasillo
enormemente largo y oscuro que comunicaba los cuartos, , lleno de
cuadros y enlosado.
Al final del pasillo la niña vio lo que parecía un niño de su
edad levantando una de las losetas y metiendo algo dentro de un hueco
en el suelo. La niña no podía creerlo, lo que vio relucir en la mano
del muchacho al pasar por la tenue luz que entraba por la ventana eran
monedas de oro. Cuando el niño se fue salió y se dirigió hacia allí;
entonces apareció una de las criadas con una vela enorme que también
había visto lo que había pasado y quería sacar partido.
Decidieron que no dirían nada a nadie, todas las noches se
acercarían y con la ayuda de la luz de la vela levantarían la loseta y
sacarían las monedas hasta acabarlas. Todas las noches la niña, que por
su tamaño cabía dentro, se metía en el hueco bajo la loseta e iba dando
monedas a la criada, quien las iba guardando en un enorme saco.
Las noches pasaban y aquel tesoro parecía no acabarse
nunca. Cada noche que pasaba la vela iba consumiéndose más y más, pero
las monedas seguían saliendo a pares y no querían dejarse ninguna. Una
noche en medio de su labor la vela comenzó a parpadear haciendo amagos
de apagarse, la criada le dijo a la niña que saliera del hueco, que ya
tenían dinero de sobra. La niña le hizo caso y abandonó el escondrijo,
pero en el último momento una moneda cayó del saco al hueco y, en un
acto de avaricia y sin pensárselo siquiera, la muchacha se metió de
nuevo en el hueco.
La criada intentó agarrarla pero no pudo, mientras le gritaba
que por favor saliera de allí y dejara la moneda, pero en medio de ese
griterío la vela terminó de apagarse. En el momento justo en que el
último rayo de luz salió de la vela la loseta se cerró ante los ojos de
la criada dejando a la niña dentro. La criada decidió no decir nada a
nadie, los padres dieron a la niña por desaparecida y el tema se fue
olvidando con el tiempo. Pero aún en la actualidad dentro de esa casa
se siguen oyendo por las noches los gritos de auxilio de la niña que
repiten noche tras noche en el pasillo
"Por favor...socorro...sacadme de aquí...". Incluso la
policía ha acudido multitud de veces ante la llamada de los vecinos que
oían voces pidiendo ayuda, pero al llegar al viejo caserón lo único que
siempre han encontrado es una vela vieja y consumida puesta justo en el
centro de una loseta...
Domingo 30 de
Marzo del 2027
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